Los 7 principios para utilizar la regresión con seguridad, criterio y respeto por el proceso del cliente.
Introducción
Una regresión no es peligrosa.
Lo peligroso es utilizarla cuando el cliente todavía no está preparado.
El problema nunca es la herramienta.
El problema es el momento.
Y el criterio del terapeuta.
Muchos alumnos creen que cuanto antes encuentren el recuerdo original...
Mejor terapeuta serán.
En realidad ocurre justo lo contrario.
Un terapeuta experto primero evalúa.
Después decide.
Y solo entonces interviene.
La regresión no es la solución.
Es una posibilidad.
Si el cliente necesita otra cosa...
Eso es exactamente lo que debe recibir.
Después profundiza.
Si el sistema nervioso todavía está completamente desbordado...
No es el momento de abrir más información.
Primero necesita recuperar recursos.
¿Cómo respira? ¿Cómo habla? ¿Está orientado? ¿Se desregula fácilmente? ¿Tolera hablar del problema?
Todo eso ya te está diciendo si existe capacidad para una regresión.
Cuando una persona está dentro de su ventana de tolerancia puede recordar sin quedar atrapada.
Cuando sale de ella...
Ya no está procesando.
Está sobreviviendo.
La regresión deja de ayudar.
Busca recursos.
Si una persona todavía no tiene regulación...
No necesita una regresión.
Necesita construir seguridad.
El recuerdo aparecerá cuando el sistema considere que puede hacerlo.
No hace falta forzarlo.
Un terapeuta nunca demuestra su capacidad llevando al cliente más lejos.
La demuestra sabiendo cuándo detenerse.
✔ Se desregula hablando del presente.
✔ Pierde orientación fácilmente.
✔ Se bloquea emocionalmente.
✔ Tiene muy poca capacidad de regulación.
✔ No consigue volver al presente con facilidad.
✔ El vínculo terapéutico todavía es débil.
✔ Tú mismo dudas.
Si dudas... espera.
Nunca te arrepentirás de haber esperado una sesión más.
Usa otras herramientas, como la Hipnosis de Contenido Libre.
Visualizaciones.
Metáforas.
Regulación.
Trabajo de identidad.
Fortalecimiento de recursos.
Preparación emocional.
El objetivo no es evitar la regresión.
Es preparar al cliente para que, cuando llegue el momento, pueda vivirla de forma segura y transformadora.
Nunca buscamos el recuerdo antes de que la persona tenga los recursos necesarios para sostenerlo.
No medimos el éxito de una sesión por la profundidad a la que llegamos, sino por la seguridad con la que el cliente sale de ella.
Dentro de la formación de Hipnocoaching RSR no enseñamos la regresión como un protocolo que se aplica automáticamente.
Aprenderás a evaluar cuándo utilizarla, cuándo posponerla y qué alternativas emplear cuando el cliente todavía necesita fortalecer sus recursos internos.
Además, desarrollarás el criterio clínico para decidir qué intervención es la más adecuada en cada caso, adaptando el proceso a la persona y no al protocolo.
Si quieres descubrir si esta forma de entender la hipnosis y el acompañamiento terapéutico encaja contigo, agenda una llamada con nosotros.
Analizaremos tu experiencia, resolveremos tus dudas y veremos si Hipnocoaching RSR es el siguiente paso para convertirte en un profesional que trabaja con seguridad, profundidad y criterio.